Friday, June 30, 2006

Se me pianta un lagrimón

El Mundial sigue sin Argentina justo cuando la cosa se ponía buena. Ahora muchachos del plantel, argentinitos mios, aunque los hinchas les escribieron una carta dándoles las gracias que ya circula por toda la web, les aclaro que lo que queríamos era la Copa y no ese final digno de un tango.

Saturday, June 24, 2006

Fue increíble!!!!

Yo no sé nada de fútbol, pero ese gol fue magia.

Saturday, June 17, 2006

Casi un comentario deportivo

Me siento tentada de hacerlo, no aguanto más. Empezó el mundial y, hay que reconocerlo, es imposible no advertirlo. Dejando de lado posturas aburridas de género, e incluso olvidando que algunos aseguran que las mujeres sólo hablamos de idioteces, hoy voy a escribir de fútbol (algo muy serio, sí, sí) .
Vi dos, tres, cuatro, ya perdí la cuenta, pero unos cuantos partidos, desde que empezó la euforia mundialista 06 y ya entendí qué es lo más importante para que te guste el fútbol: TENER UN EQUIPO. Esa es la clave, tenés que estar defendiendo un arco para entender en qué consiste la adrenalina que genera la pelota rodando por el campo.
Esta vez es fácil ser de un equipo, si sos argentino estás de parte de los que llevan camiseta celeste y blanca y en contra de los brasileños, que lideran el ranking del odio local. De ahí en más, el disparador inicial de la pasión se puede poner en funcionamiento apenas el referí pita y da por comenzado el juego.
Después del pitazo (¿se dirá así?), empezás a mirar fijo (en la tele, obvio) cómo la pelota pasa por los botines de tu equipo (te das cuenta que son de distinto color porque sos mujer y esos detalles no se te pasan por alto) o cómo los jugadores de albiceleste pierden la pelota como unos boludos. El adversario es un obstáculo, alguien que en definitiva no existe para el hincha, que sólo mira, admira y detesta (el orden no tiene importancia) a los jugadores de su equipo.
Las reglas del fútbol las aprendés en dos minutos, incluso el orsai (y toda esa tecnología dispuesta a su alrededor). Entendés cuándo cobra falta el referí (cuando la cobra) y te das cuenta del estado de ánimo del equipo al tercer pase.
En pocas palabras, me pregunto llegados a este punto: ¿Cómo puede ser que haya tantos tipos ganándose la vida tan fácil como comentaristas de fútbol? Si Riquelme tiene baches o está marcado y por eso se ausenta del juego; o si Messi es el fenómeno que le hace falta al equipo, fueron los comentarios más profundos del partido Argentina-Serbia y Montenegro. Si Tévez entra por Maxi López o por Sabiola, tampoco es un una ciencia, ¿por quién va a entrar sino? Y así, uno tras otro, esos comentarios van enchastrando la concentración del nuevo hincha, en este caso mujer, que poco a poco se distrae con otras cuestiones más entretenidas.

- Los botines de Sorín son un asco. No da ir de dorado a jugar al fútbol. El dorado lo usa Su y la perdonamos, sólo ella. Pero un minuto después entiendo que le pagan mucha plata por ponérselos y que tienen que notarse. Después, ¿Sorín qué son esos pelos y esa vincha y esas cejas para depilación láser? Vamos por el 06 del siglo XXI. Ya fue.
- Tévez me hace reir y me rio. Me gusta como encara y como va para adelante. Le perdono todo porque me trasmite emociones. Parece un niño.
- A Messi lo odié, hasta que el viernes coronó el partido con ese último golazo, porque los medios dijeron durante toda la semana que no había festejado el triunfo de Argentina contra Costa de Marfil ya que no había jugado ese partido. Noto que sus compañeros lo tratan como a un chico. Le palmean los hombros, hasta le acarician la melenita a dos aguas.
- Pero (y esto para las amigas), confieso que el más lindo del partido era el serbio Milosevic, madurito y experimentado; y que en el juego contra los marfileños me gustó más como corrían los adversarios por toda la cancha y sobre todo Drogba (¿lo tienen?) que los argento.

Casi me parezco a un comentarista. Con un poco más de cancha no me para nadie.

- Eso sí, del partido que jugaron Inglaterra y Trinidad Tobago, sólo recuerdo a Beckham, sobre todo porque hasta ese momento pensaba que era un modelo publicitario. Me sorprendió que jugara al fútbol, incluso, que existiera.

La conclusión hasta hoy sobre el seleccionado es: Tenemos un equipo poco glamoroso, pero efectivo. Puede alegrar a la gente y, lo más importante, hace goles.

Friday, June 16, 2006

Es una vaca ar-gen-ti-na!!!

No es una vaca cualquiera, está toda fileteada, hay que vaca más salada...tolón tolón
(Vale este post para los que pensaron que mi vaca fanática se veía un tanto bostera)

Wednesday, June 14, 2006

Rayuela, capítulo 68

Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

De "Rayuela", Julio Cortázar.

Tuesday, June 13, 2006

Una vaca en el Mundial



















Después de varias semanas de silencio, me despabilo con esta vaquita fanática. Porque no hay nada más argentino que la vaca. Bueno... sí, el fútbol!!!